Hay veces que dentro de las malas experiencias se sacan aspectos positivos. Esto fue lo que pasó con el lanzador panameño Mariano Rivera, quien en la noche del viernes llegó a la marca de los mil ponches en su carrera, pero en esa ocasión cargó con la derrota por los Yanquis de Nueva York ante los Marineros de Seattle.
El momento.
Rivera salió al montículo en la parte baja del noveno episodio para tratar de conservar la ventaja de su equipo, que ganaba 2 carreras a 1 ante los Marineros.
Luego de ponchar al pelotero Jack Hannahan para el primer “out” de la entrada se enfrentó a Mike Carp.
Con la cuenta en una bola y dos strikes, el serpentinero de Puerto Caimito hizo un lanzamiento que cortó de adentro del plato hacia el centro para sacar el tercer strike y llegar a esa marca.
Finalmente, los Marineros se hicieron respetar y superaron al equipo neoyorquino por pizarra de 3 carreras a 2 y el cerrador estelar de los Yanquis terminó como el serpentinero perdedor.
Comentarios.
Los mil ponches de Rivera forman parte de una serie de marcas personales que este lanzador ha conseguido en esta temporada.
Primero fue cuando llegó a los 500 partidos salvados de su carrera el 28 de junio. Además, tenía antes del descalabro del viernes, 36 rescates consecutivos.
Con todo y esto, él considera que no está en el mejor momento de su carrera.
“Sé que los números podrían demostrarlo, pero se me hace imposible decirlo... antes solía lanzar más fuerte. Era totalmente diferente”, dijo el serpentinero en declaraciones emitidas a través de la página de internet mlb.com.
A pesar de que sabe que su velocidad no es la misma de hace algunos años atrás, el cerrador de los Yanquis reconoce que ahora es un jugador más experimentado.
“Diría que soy más maduro. Cuando aprendes como lanzar, parece ser diferente”, puntualizó.
Mucho trabajo.
La nueva marca del “Expreso de Puerto Caimito” es el resultado de la consistencia que ha mostrado en las 15 temporadas que tiene en las Grandes Ligas.
En su primera campaña con “Los Bombarderos del Bronx”, en 1995, Rivera dio 51 ponches en 19 salidas al terreno de juego. En ese año se desempeñaba como lanzador abridor.
Su mejor registro de bateadores ponchados lo tuvo al año siguiente, en 1996, cuando alcanzó la cifra de 130 en 61 encuentros. En ese momento hacía la función de relevista.
Mucho respeto.
La derrota del serpentinero panameño, a pesar de los mil ponches, fue considerada de gran valor por el jugador de los Marineros, Mike Sweeney.
“Él (Rivera) es el mejor cerrador del béisbol, y somos afortunados de haber descifrado dos lanzamientos y salir con la victoria”, declaró el bateador designado de la novena de Seattle.
Sweeney conectó un doble, antes del cuadrangular del japonés Ichiro Suzuki, para la victoria.