La Argentina "post Maradona" se impuso sin brillo a Irlanda, en Dublín, con un solitario gol del madridista Ángel Di María en el primer tiempo del que ha sido el primer partido como seleccionador “albiceleste” de Sergio Batista.
Argentina, que dominó toda la primera parte, se adelantó por medio del jugador del Real Madrid, que aprovechó un pase de cabeza de Gonzalo Higuaín para abrir el marcador, en el minuto 19.
La afición y los jugadores locales protestaron la consecución de este gol, ya que reclamaron fuera de juego de Higuaín al cabecear el balón procedente del meta Sergio Romero.
Irlanda, que tuvo a Robbie Keane, que ayer celebró su partido número 100 como internacional, como jugador más adelantado, naufragó una y otra vez en la salida del balón e intentó imponer su físico frente al toque argentino.
Messi, muy activo durante los 58 minutos que disputó, tuvo el 0-2 en sus botas al filo del descanso, pero su disparo se estrelló en Richard Dunne y Nicolás Burdisso, en el rechace, lanzó el balón a saque de banda.
A la vuelta de vestuarios, Argentina se hizo, si cabe, más dueña del balón y buscó los desmarques del recién ingresado Diego Milito, que sustituyó a Gonzalo Higuaín, buscando sentenciar el encuentro.
Sin embargo, la falta de claridad en los últimos metros, unida a las peligrosas contras irlandesas, mantuvieron el partido abierto hasta el final.
El técnico debutante Sergio Batista, viendo el peligro irlandés, dio entrada a Jonás Gutiérrez en sustitución del goleador Di María para tener un mayor control del centro del campo.