El tiempo de vida del San Francisco en la Concacaf Liga de Campeones agonizaba, su eliminación aparentemente era cuestión de tiempo, pero la zurda mágica de Richard Rodríguez dio vida a un equipo al que ya no le quedaba alma, y el milagro fue posible.
El destino premió a un conjunto chorrerano que luchó con sus limitadas armas, hasta que un gol del brasileño nacionalizado mexicano, Sinha, a los 77 minutos, puso a ganar a los Gallos Blancos de Querétaro que, como todo gallo, ya cantaban victoria.
Pero los "monjes" como pudieron se levantaron y fueron en busca de la heroica. Fue entonces que se toparon con un tiro libre ideal para una izquierda prodigiosa. Su posición inmediatamente hizo recordar a aquella pegada de Rodríguez para que el Sanfra venciera al Sporting en la final del Apertura 2014 de la LPF (1-0), ¡y la resolución ni les cuento!
El silbante Walter López dio la orden y Rodríguez jaló del gatillo, el balón superó a la barrera y en una comba perfecta bajó lo justo para desatar el delirio entre la poca afición que acompaño en el estadio Maracaná.
Se jugaban 89 minutos, el marcador estaba igualado, y mientras los más optimistas sacaban la calculadora para sumar y restar las opciones del Sanfra con este resultado, el balón volvió a anidarse en el fondo de las redes mexicanas -muchos se lo perdieron entre sumas y restas-. Después de una serie de rebotes el gol se lo dieron a Boris Alfaro y el milagro se había cristalizado.
Seguidamente, la impotencia y la rabia se apoderaron de los jugadores del Querétaro, y Orbelín Pineda armó una trifulca que terminó en su expulsión y la del juvenil franciscano Justin Simmons, quien había salido del partido después de una gran presentación individual.
Ahora, el San Francisco tendrá dos partidos más ante Verdes de Belice, que de ganarlos le aseguraría el primer lugar del grupo y el boleto a la próxima ronda de la Concacaf Liga de Campeones por primera vez en su historia.