Milán y París Saint Germain darán vida hoy, miércoles, en el estadio Giuseppe Meazza a un partido vital para dos equipos que están inmersos en una profunda crisis y que ven en la Liga de Campeones su única tabla de salvación.
Ambos equipos han sido en los últimos años protagonistas de las competiciones europeas e, incluso, al inicio esta campaña de la Liga de Campeones, por la teórica importancia de su plantilla y por todo el dinero pagado en refuerzos, eran dados como serios candidatos al triunfo final.
Sin embargo, la campaña les ha vuelto la espalda en sus respectivos campeonatos nacionales. Ambos están inmersos en una crisis de juego y resultados que ya supuso el cambio en el banquillo del París Saint Germain (desde diciembre está Luis Fernández) y ahora, se dice, en caso de traspiés podría costar igual de caro al técnico milanista Alberto Zaccheroni.
Un Milán que está en cuadro por la lesiones y con la identidad perdida. Pero, a su favor, además de jugar en casa, de recibir a un equipo aparentemente aún en peor momento, está que comparte el liderato del grupo B, con cuatro puntos en las dos jornadas que se llevan jugadas de esta segunda fase. El París Saint Germain, en cambio, es colista sin punto alguno.
Tal vez, por ello, el equipo milanés saldrá con una mayor tranquilidad al terreno de juego. Lo contrario que el conjunto parisino al que, prácticamente, no le vale ni siquiera el empate.
Para su fortuna, Zaccheroni recuperará a sus dos capitanes Paolo Maldini y Demetrio Albertini. No puede contar, en cambio, con los lesionados Fernando Redondo, Costacurta, Ambrosini, Gattuso y Chamot ni con el último fichaje Kaladze, quien no puede actuar al haber jugado ya esta competición con el Dinamo de Kiev.
El París Saint-Germain viaja a Milán con la intención de mejorar la imagen dada por el equipo en los últimos partidos, a pesar de que se es consciente de las dificultades que se encontraran y de que tienen pocas opciones para clasificarse para la siguiente ronda de Liga de Campeones.
Luis Fernández, que reservó a varios titulares en el partido de Copa de Francia del sábado frente al Auxerre (derrota por 0-4) para el enfrentamiento contra el Milan, aseguró que el equipo que opondrá "será joven, rápido, con buen espíritu y mentalidad ganadora" y añadió que sus jugadores tratarán de lavar la mala imagen que ha ofrecido el equipo en los últimos partidos.
"Tras el partido contra el Auxerre el equipo está un poco K.O., pero vamos a intentar despertar y mejorar", aseguró el técnico parisiense que tras su eliminación en Copa de Francia tiene pocas opciones de disputar el próximo año competiciones europeas.
El argentino Mauricio Pochettino, que no puede jugar Liga de Campeones -ya jugó con el Espanyol Copa de la UEFA- será la principal baja en la defensa, el punto débil del equipo a juicio del técnico. Tampoco puede actuar el brasileño Marcos Vampeta, que jugó ya con el Inter de Milán.
Ahora, en relación a las anteriores dos jornadas europeas, el equipo ha perdido al joven centrocampista Dalmat, que ha sido traspasado al Inter de Milán, pero puede presentar al joven español Mikel Arteta y a Didier Domi y Mickael Madar.