El comandante Ollanta Humala, que en octubre pasado se rebeló contra el anterior Gobierno peruano, anunció que saldrá de la cladestinidad e iniciará a una marcha pacífica hacia Lima, donde ha pedido una audiencia al presidente provisional Valentín Paniagua.
En declaraciones a la cadena Radioprogramas del Perú desde el departamento de Moquegua, donde se rebeló, Humala dejó claro que no tiene intención de entregarse a la justicia "porque que no he cometido delito; por el contrario me levante contra un Gobierno sedicioso y delincuente", dijo.
La marcha comenzará en el pueblo de Bellavista, donde encabezó una concentración ciudadana, en la que dirigirá un "mensaje al país".
En ese contexto, le pidió al presidente interino, Valentín Paniagua, a quien llamó "presidente constitucional legítimo", que le conceda una audiencia en el Palacio de Gobierno.
Ollanta Humala se alzó en armas el 29 de octubre pasado, cuando tomó el asiento minero de Toquepala, con una fuerza de 49 soldados de la unidad militar que comandaba, y el apoyo de su hermano, el mayor de la reserva Antauro Humala, y de otros tres civiles.
Tras rebelarse contra el Gobierno del destituido ex presidente Alberto Fujimori y los mandos militares de su institución, inició una "campaña" que duró pocos días debido a que la tropa le abandonó y regresó a su cuartel.
El alto mando del ejército le dio de baja después y pasó el caso a manos de la policía, mientras que Humala y las seis personas que se quedaron a su lado pasaron a la clandestinidad.