Un sacerdote católico reveló ayer que los militares están dispuestos a colaborar para encontrar restos de desaparecidos por causas políticas.
El sacerdote Luis Pérez Aguirre fue designado por el presidente Luis Batlle para formar parte de la Comisión de la Paz que procurará resolver el tema más delicado de la post-dictadura.
Pérez Aguirre, uno de los fundadores del Servicio Paz y Justicia, es actualmente técnico en materia de derechos humanos de las Naciones Unidas.
Batlle lo convenció para formar parte de la comisión que se encargará de investigar e intentar clausurar estos episodios de los más de 150 desaparecidos en Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay.