Un oficial insubordinado del ejército peruano tomó ayer como rehenes a un general y a cuatro civiles, y se desplazaba anoche con medio centenar de soldados por una carretera en el sur del país, dijeron las autoridades, al tiempo que circulaban versiones de una acción militar para detener a los rebeldes.
El teniente coronel Ollanta Humala se insubordinó atrincherándose en el centro minero Toquepala, desde donde difundió un comunicado a los medios de comunicación, calificando de "ilegítimo" al Gobierno del presidente Alberto Fujimori y atacó también al polémico ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos.
El alcalde de Toquepala, Juvenal Ordóñez, dijo que fue tomado como rehén el general Oscar Bardales, jefe del fuerte Arica, quien al parecer fue a la mina a tratar de convencer a los sublevados a deponer su decisión.
Informó que luego de permanecer más de ocho horas en Toquepala, los sublevados abandonaron pacíficamente esa localidad, de 12.000 habitantes, ubicada en el departamento (provincia) de Tacna, 860 kilómetros a sureste de Lima.
Alfredo Herrera, ejecutivo de la mina, dijo que junto al general Bardales, los soldados también se llevaron a cuatro trabajadores, incluso un ingeniero y un chofer, y que antes de abandonar la localidad pidieron gasolina y 100 raciones de comida.
"Esta marcha se realizará en todo el territorio patrio y sólo en caso de ser hostigados o atacados, o que el pueblo sea reprimido, se hará uso de las armas", señaló.