Los militares mantienen sitiada la ciudad de Mérida, en el noroeste de Venezuela y capital del estado andino del mismo nombre, a fin de contener los disturbios derivados de las protestas de estudiantes por la muerte de un compañero de 48 años.
El gobernador del estado, el oficialista Florencio Porras, informó de que el domingo, después de "fuertes enfrentamientos" entre la policía local y los universitarios, tropas de la Guardia Nacional (policía militarizada) lograron "controlar la situación" y custodian la capital, a 682 kilómetros al oeste de Caracas.
Sin embargo, medios locales informaron ayer sobre algunos enfrentamientos entre la policía militarizada y los estudiantes, que ayer en la mañana saquearon y quemaron varios negocios del centro de la ciudad, aunque no dieron cuenta de nuevas víctimas durante los disturbios.
Los estudiantes de la Universidad de Los Andes protestan por la muerte de un compañero de 48 años, quien fue "asesinado" la semana pasada, explicó Porras, sin precisar la identidad de la víctima ni las circunstancias de su muerte.
Medios locales informaron de que el estudiante, padre de cinco hijos, murió el domingo tras una semana de agonía, a causa de un traumatismo craneal ocasionado por una paliza que supuestamente le propinaron funcionarios de la policía regional en circunstancias desconocidas.
El ministro venezolano del Interior, Luis Alfonso Dávila, y el director de la policía del seguridad del Estado, Eliécer Otaiza, se trasladaron ayer a Mérida para "investigar las causas de la muerte", informó el segundo de ellos a los periodistas.
Pore reiteró sus llamamientos a la "calma" y pidió "no confundir el dolor de la familia" del estudiante muerto con "ánimos e intenciones políticas", responsabilizó de los saqueos a varios comercios y del ataque al edificio del gobierno regional a miembros de la sección juvenil del partido Acción Democrática (AD).