Millares de trabajadores realizaron ayer una marcha de protesta con el bloqueo de las calles del centro para protestar contra el alza de los carburantes y nuevos impuestos.
Los trabajadores, agrupados en la federación de gremiales de Bolivia, cerraron ayer sus puestos callejeros de venta de artículos de diversa clase y los mercados de abastecimiento de alimentos para llevar a cabo la manifestación que se desplegó por varias cuadras.
El secretario ejecutivo de la organización sindical, Walter García, dijo que la protesta es para oponerse igualmente a la aprobación de un nuevo Código Tributario que incorpora nuevos impuestos.
No se produjeron enfrentamientos con la policía, pero sí entre ellos debido a que los denominados "grupos de disciplina sindical" obligaron a todos sus afiliados el cierre de sus puestos de venta bajo la amenaza de quitarles sus artículos. García anotó que el sector agrupa a millares de sindicalistas "que viven al día de lo que venden en las calles y no están en condiciones de pagar más impuestos".
Agregó que, además, el alza permanente en el precio de los carburantes ha afectado la economía de la mayoría de los bolivianos, lo que repercutió en la menor demanda de productos.