El Milan AC sumó su quinto trofeo de la Supercopa de Europa e impidió revalidarlo a un Sevilla FC que, con Antonio Puerta ya ausente, rompió una racha de cinco finales consecutivas ganadas en tan sólo quince meses.
Partido disputado en el estadio Louis II ante cerca de veinte mil espectadores, prácticamente lleno.
Antes del partido se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del futbolista del Sevilla Antonio Puerta.
Ambos equipos lucieron brazaletes negros y el nombre de Puerta bajo los dorsales de sus camisetas.
El Sevilla de España empezó ganando con gol de Renato a los 11, mientras que el Milán, con goles de Filippo Inzaghi a los 55, Marek Jankulovski a los 62 y de Kaka a los 83, le daba la vuelta al marcador y el Milan derrotó 3-1 al Sevilla.
El conjunto milanista vio complicado su triunfo en la primera parte, en la que el Sevilla le echó mucha voluntad y desgaste físico, pero en la segunda, los rápidos goles de los italianos dieron la vuelta al marcador y eso hundió a un rival mermado de fuerzas e ideas.
Pronto mostró el actual campeón de Europa que la solidaridad con los sevillistas por la muerte de Puerta no tenía que ver nada con la relajación en un partido de máximo nivel, y apretaron a un rival que sí pareció despistado.
Filippo Inzaghi enseñó a las primeras de cambio sus dotes como goleador y estuvo cerca de batir al meta Andrés Palop cuando prácticamente no había roto a sudar, pero un poste se lo impidió.
El partido finalizó con el recuerdo del Jugador Sevillano Antonio Puerta quien falleció el martes.