El FC Barcelona tendrá un difícil compromiso hoy, cuando visite a Sevilla, que tiene sus ojos puestos en Europa, y donde el técnico azulgrana, Pep Guardiola, aseguró que en esa ciudad ha pasado los 20 peores minutos de su vida como entrenador.
Guardiola resaltó la dificultad de jugar en el Sánchez Pizjuán, al tiempo que esquivó cualquier polémica arbitral y recordó que "el Madrid no va a regalar nada" de aquí a final de temporada.
El año pasado, el Barça jugaba un partido crucial en el Sánchez Pizjuán. El equipo catalán encarriló el partido con tres goles, pero el Sevilla reaccionó y anotó dos tantos, poniendo incertidumbre a una victoria que finalmente se produjo (2-3).
"Fueron los peores veinte minutos de mi carrera como entrador", señaló en rueda de prensa Guardiola, que ensalzó a su próximo rival.
Tras superar "con nota excelente" una eliminatoria "para estar orgulloso" frente al Arsenal, el técnico azulgrana entiende que en el campeonato doméstico quedan "dos ligas, una antes del Bernabéu y otra después".
De esta forma, al Barça le quedan "33 puntos con salidas muy complicadas a Sevilla, Villarreal o Madrid" y luego jugará "contra equipos que se juegan el descenso, con lo que eso significa".