Partido peleado, agitado, con fútbol, físico y velocidad por parte de ambos equipos.
Sobre 80 minutos, un empate a cero que hacía justicia por todo lo que habían mostrado Panamá y Martinica en la cancha.
El punto de quiebre, la ventaja para la Roja, vino hasta el minuto 84, de los pies de uno que la rompió el domingo ante México, pero que ayer le estaba faltando acierto y tranquilidad de cara al arco rival: Gabriel Torres.
El llamado “Fantasma” se encargó de convertir el 1-0 definitivo con un tanto de penal, que vino precedido de una dura falta en el área sobre el recién ingresado Jairo Jiménez. Triunfo vital en esta segunda jornada del Grupo A de la Copa Oro, que pone al combinado canalero en los cuartos de final, esperando solamente por definir, en su última salida ante Canadá (domingo), en qué posición avanzará.
“Veníamos con esa consigna de ganar y clasificar y lo conseguimos”, comentó Torres.
Un Alberto “Negrito” Quintero estelar volvió a tomar la batuta de la Roja desde el minuto uno.
Fue el que desbordó, generó espacios e imprimió talento y vértigo al ataque istmeño. Sin embargo, le costó asociarse con los dos atacantes, Torres y Cecilio Waterman, ambos bien marcados por los zagueros caribeños.
El elenco dirigido por Julio Dely estuvo muy incómodo en la primera parte y un poco más suelto en la segunda, a pesar de esto, gozó de las mejores opciones de gol en cada uno de los dos tiempos.
El árbitro del choque pudo pitar dos penales a favor de Martinica, por mano de Gabriel Gómez y falta de Aníbal Godoy, respectivamente, mas no sancionó ninguna de las acciones mencionadas.
Panamá cierra esta fecha en el liderato del Grupo A con seis puntos.