Mariano Rivera regresó a lanzar por lo Yanquis, pero no esperaba que el recibimiento por parte de los aficionados fuera tan apoteósico en el Yankee Stadium. Según un reporte de Brian Lewis, del New York Post, el anunciador oficial voceó "Mo, Mo" y fue entonces cuando el panameño corrió desde el "bull pen" hacia el montículo en rescate de los Bombarderos, aunque en esta oportunidad la situación no era apremiante. Los Yanquis superaron a los Marineros 8 a 5.
Al sonar en el estadio la música característica que anuncia la entrada del Rivera, los 30 mil 522 aficionados del equipo de uniforme a rayas, no pararon de ovaciona y a aplaudir al diestro desde que llegó a la loma hasta que sacó el último "out" del juego.
"Estaba un poco emocionado", confesó Rivera, "pero luego cambié eso, No era poco sino mucho". "Cuando el octavo episodio terminó, dije: Vamos. En momentos que estaba cruzando el campo era una tremenda ovación de las personas que pronunciaban mi nombre", explicó.
"Se sentía realmente bien. Tuve que caminar lejos del montículo porque había mucha emoción. No estaba esperando esto, pero los fanáticos me apoyaron y aprecio eso", aseguró Rivera, el mejor cerrador en la historia de la franquicia neoyorquina.
Sobre su regresó en sí, precisó que no estaba esperando una situación de salvamento. "Buscaba estar aquí (lanzando)". Rivera en una entrada asimiló un imparable, una anotación, concedió una base por bolas y se llevó a dos por la ruta del ponche.
Juan Ramón Solís comete una falta, De León la canta, no mostraba indicios de sacar tarjeta amarilla, posteriormente los colombianos protestan y casi un minuto después es cuando saca el cartón.
La amonestación con la tarjeta amarilla debió ser inmediata, por la doble acumulación de cartón pálido, obviamente le correspondía la tarjeta roja. A todo esto, mi pregunta es: ¿hubiese sacado la segunda tarjeta amarilla De León al jugador Solís, si los colombianos no protestan? Personalmente creo que no, porque inmediatamente cantó el final del primer tiempo de juego.
No pido que le regalen nada a Panamá, porque en las competencias verdaderas los árbitros no lo van a hacer, pero sí pienso que al árbitro De León le faltó autoridad y por momentos se le escapó el partido de sus manos, esperemos que esto cambie.