Cuando Brasil ganó el mundial de 1958, Pelé, Nilton Santos, Didi, Vavá y Zagallo brillaban más que la Copa Jules Rimet y tanto fue el resplandor que terminaron opacando al resto del “scrash” y muchos de sus jugadores han vivido casi en el anonimato.
Así es el caso de Moacyr Claudino Pinto, quien formó parte de ese equipo, pero que poco se conocía de él, hasta que Sony le dio la oportunidad de tomar protagonismo y lo hizo en Ecuador, donde volvió a sentir ese orgullo de campeón del mundo al alzar la Copa Mundo.
Cincuenta y uno años han pasado y Moacyr guarda esos recuerdos de ese mundial y al ser un campeón tiene la autoridad para hablar del Brasil de hoy.
“Están dejando el juego bonito por otro sistema, de lo cual está más complicado”, dijo.
"Antiguamente había más juego de conjunto; ahora lo veo salir de ese fuerte nuestro", indicó sobre las diferencias con el estilo de juegos en 1958 y en la actualidad.
Para Moacyr, quien hizo carrera en Flamengo, River Plate de Argentina, Peñarol de Uruguay; Everest y Barcelona de Ecuador, entre otros equipos, la mejor selección de Brasil fue la de 1958 “por todo lo que pasó con nosotros antes de ir al mundial; nadie dio nada por nosotros… Eso fue lo más emocionante”, concluyó.