Seguramente, hoy, Gary Stempel debió levantarse muy descansado, luego de un largo sueño reparador.
Y pudo dormir tranquilo, porque este partido no es para robarle la calma a nadie.
Estos, señores, son los momentos donde el equivocarse está permitido y el ganar o perder, no es lo más importante.
Acá, lo que se necesita es probar, sobre todo a un equipo que tiene poco rodaje, con futbolistas que no han jugado demasiado de manera conjunta.
El “Inglés” verá cómo trabajan las líneas, si salen algunos talentos, que, ciertamente, ya tiene estudiados.
Es el momento de mostrarse, de ser atrevidos, de demostrar que la camiseta no pesa.
Si alguno de estos convocados lo hace, seguro estará en próximas convocatorias.
También es el momento de que los más longevos transmitan serenidad y puedan identificarse con el resto del equipo, para que vayan despegando los líderes, que en todo equipo son necesarios.
Es el momento de los momentos. Todo es perdonable.
Mañana habrá exigencia, pero no es un requisito “sine qua non”.