Los "monjes" del San Francisco de La Chorrera despiertan, después de cinco años debiéndole a su afición, y van en búsqueda de un nuevo título en la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
El conjunto chorrerano clasificó a semifinales de forma directa, al lograr terminar primero en la tabla de posiciones con 38 puntos, producto de 11 triunfos , cinco empates y solo dos derrotas.
La llegada del equipo rojo del técnico colombiano Gonzalo Soto, le ha dado la oportunidad de ir por el título del Torneo Clausura 2019.
Los "monjes" enfrentan este sábado, a las 7:00 p.m., en el estadio Rommel Fernández, al Tauro, que es un hueso duro de roer. Soto, antes incluso de estar en Costa Rica, fue entrenador de los "toros" de Pedregal, lo que de cierta manera le da algo de conocimiento del rival.
Será un partido de alto calibre y me gustaría volver a ver esa movilización masiva de los seguidores de los "monjes", como en los viejos tiempos.
Ese equipo de "Coreca" Ábrego, "Pantro" Castillo, Darield Gómez, Pascual Moreno, los gemelos Ortega y otros que llenaron estadios y los pintaban de rojo.
San Francisco fue fundado el 29 de septiembre de 1971, tiene nueve títulos en el fútbol nacional y sus últimos logros son el Apertura del 2014 y la Copa Cable Onda Satelital del 2015.
A mí, en lo particular, me gusta como juega el CAI, es un equipo que no se rinde y no da nada por perdido hasta que pite el árbitro el final del partido.
La otra llave estará a cargo del Árabe Unido, que terminó segundo en la tabla de posiciones con 35 puntos y ha tenido un buen cierre en la roda regular, pero le tocará enfrentar al inspirado plantel del Club Atlético Independiente (CAI) de La Chorrera.
El CAI, que hizo una tremenda participación en la Concachampions al eliminar el Toronto F.C. de la MLS y después le ganó el choque de ida al Sporting Kansas City 2-1, pero no pudieron en el de vuelta y fueron eliminados 0-3. Dejó buenos comentarios al haber llegado hasta los cuartos de final y demostrando buen fútbol con goles.
No tengo dudas que los partidos serán de mucho calibre, pero lo más importante y que determina el éxito es ver a la afición en las gradas. ¡Que ruede el balón!