El Barcelona exhibió ayer una aplastante superioridad en el estadio Vicente Calderón, donde anuló a un decepcionante Atlético de Madrid y prácticamente sentenció su billete para los cuartos de final de la Copa del Rey con comodidad y con tres goles del argentino Leo Messi, imparable para los locales.
Ya el partido de vuelta, la próxima semana en el Camp Nou, parece un trámite. Al inicio Coupet salvó el 0-1 con un paradón a remate del malí Keita, luego una pared en la banda derecha entre Messi y Alves le bastó para desmontar a la defensa local y dejar sólo al extremo argentino. No dudó con un disparo raso para batir a Coupet poniendo el 1-0.
No cambió el partido en el inicio de la segunda parte.
El Atlético, sin opción, asumió su inferioridad, aún más cuando un centro de Dani Alves por la derecha acabó en penalti. Lo cometió el holandés Heitinga por enésima vez este curso cuando Messi acudía a un remate cómodo para el 0-2. El argentino no falló la pena máxima.
Ujfalusi, que había entrado al campo minutos antes, dio esperanza al Atlético con el cabezazo del 1-2.
Luego Messi firmó el 1-3, fue su tercer gol y una exhibición más de la superioridad del Barcelona.