Apenas suman cinco los ejemplares que fueron inscritos para competir en el clásico Augusto Samuel Boyd, segunda gema de la triple corona nacional, la cual se disputará en ocho días.
Merecieron la nominación Indyone, Assasin, Avalanch, My Lord Dante y Monte Lirio V.
A pesar del reducido grupo, hay elementos dignos de comentar debido a las implicaciones que encierra esta competencia.
Debemos destacar que la estrella de la carrera es Indyone, que ganó hace tres semanas la primera carrera válida para la serie de tres eventos que sirve para definir al campeón de los caballos nacionales de tres años.
Junto a él, también merece una mención importante Assasin, que le hizo una fuerte oposición en el último enfrentamiento que tuvieron. En esa oportunidad fueron separados por una cabeza, al caer al disco de las sentencias. Es decir, que esta competencia dará lugar a un desquite de dos caballos entre los cuales no parece haber mucha diferencia.
Pero en medio de Indyone y Assasin se presenta ahora el factor femenino, el cual se materializa con la potranca Monte Lirio V. Esta hija de Indy Vidual, que compite para las sedas del Stud El Corcel, viene de ganar dos de las tres carreras de la triple corona para yeguas y con ello se adueñó de la clasificación para representar al país en la copa Dama del Caribe, en caso de que finalmente la delegación criolla decida viajar a Venezuela.
En el ínterin, los mentores de Monte Lirio V. han decidido retar a los machos y optar por los más de 40 mil dólares que habrá en juego dentro de una semana.
La nominación de esta yegua viene a repetir una constante que se ha dado en últimos años, cuando las potrancas no solo han invadido el lote de los machos, sino que los han dominado con algún grado de solvencia.
Ejemplos recientes los tenemos con Dicky´s Angel que en 2013, después de lucirse en las carreras contra las de su sexo, trascendió a la triple corona de los machos en la que logró ganar una de las joyas y de paso se clasificó para el Internacional del Caribe, aunque finalmente sus propietarios optaron por correr en el Dama del Caribe que ese año se realizó en Puerto Rico.
Recién la temporada anterior, la historia se repitió mediante la tordilla Jubilee Queen. Una vez más, la fémina tuvo el poder y los pulmones suficientes para resistir a los machos y el rigor de la competencia. Así, se clasificó para el “Derbi del Caribe” y todos recordamos la historia: Controló el evento internacional con aires de ganadora a falta de escasos metros para la llegada en donde se le apareció el mexicano Diamante Negro para sorprenderla sobre el filo de la meta.
Con estos antecedentes inmediatos, la decisión de la cuadra de Monte Lirio V. no es descabellada. Por el contrario, parece muy oportuna debido a factores como el reducido grupo (apenas cinco participantes), a su mayor experiencia en la distancia y, por encima de todo, la ventaja que llevará en el handicap de peso.
Ahora queda esperar hasta mañana, porque todo lo anterior depende de que los propietarios de estos cinco ejemplares ratifiquen su comparecencia en la carrera mediante el pago de la cuota final por la suma de $800.
Ojalá todos sean confirmados, especialmente la yegua, porque por lo visto hasta el momento, hay muchas posibilidades de que este año se repita la historia que hemos visto en tiempos recientes.