El árbitro ecuatoriano del partido Corea del Sur-Italia (2-1, con gol de oro) del Mundial de fútbol, Byron Moreno, negó haber sufrido presión alguna antes del partido y amenaza con demandas ante la justicia, en una entrevista publicada ayer domingo por el diario italiano Gazetta Sportiva.
"Es falso. Nadie se me acercó. Aquéllos que dicen estas cosas deben probarlo y yo los demandaré ante la justicia. No puedo permitir que mi nombre sea cubierto de lodo", afirmó en una entrevista telefónica realizada desde la casa de su padre en Nueva Jersey (USA). "Todo esto me parece fuera de lugar y de mala fe. Tengo la conciencia tranquila, duermo bien y estoy satisfecho del trabajo que hice", concluyó.
El descenso de cotización, siempre hipotético, afecta a jugadores cuyas selecciones han pasado sin pena ni gloria por el Mundial, como la portuguesa, eliminada en la primera ronda después de perder con Estados Unidos (3-2), Corea (1-0) y ganar a Polonia (4-0).