Fernando Morientes despertó al Valencia de la pesadilla en la que estaba sumido, tras el 1-5 ante el Real Madrid en Mestalla, al marcar dos goles (seis en su cuenta particular) que dieron oxígeno a su equipo y acabaron de raíz con los sueños europeos del Mallorca en Palma (0-2).
Palma, de nuevo, volvió a ser talismán para un Valencia que no pierde en la capital balear desde hace cuatro temporadas, con tres victorias y un empate. El nuevo técnico del equipo "che", Ronald Koeman, habrá extraído valiosas conclusiones de un partido que su nuevo equipo afrontó, sobre todo, con la imperiosa necesidad de hacer olvidar la abultada derrota ante el Madrid.
Los goles del "Moro" rompieron la racha de cuatro jornadas sin perder del conjunto balear. Además, el primero lo marcó en un instante psicológico.