El jugador de cuadro Michael Morse, que tuvo el bate oportuno en la pasada Serie Mundial con los Gigantes de San Francisco, aceptó la oferta de los Marlins de Miami de firmar un contrato por dos temporadas.
El acuerdo depende de que Morse supere el examen físico obligatorio y entonces quedará cerrado el pacto, sin que el equipo haya dado a conocer el salario que va a recibir Morse.
Morse podría ocupar la primera base y cuarto bate en la alineación de los Marlins, detrás del toletero estelar de origen puertorriqueño Giancarlo Stanton, que el equipo firmó el pasado mes por 13 años y 325 millones de dólares, el mayor contrato que se ha dado en la historia del deporte profesional en Estados Unidos.