El portugués José Mourinho, entrenador del Chelsea, confirmó ayer en la rueda de prensa previa al encuentro de hoy ante el Aston Villa que apelará la sanción económica que le impuso la Federación inglesa de fútbol (FA).
La FA acusó él pasado miércoles a Mourinho de "conducta impropia" y lo sancionó con un partido de suspensión y 50 mil libras (67 mil 500 dólares) por los comentarios que realizó, tras la derrota de su equipo en casa a manos del Southampton (1-3), en los que criticó con dureza a los árbitros de la Premier League.
El preparador del Chelsea, de 52 años, aseguró entonces que los colegiados de la máxima categoría del fútbol inglés tenían "miedo" de pitar penaltis a favor de su equipo.
"He de ser honesto conmigo mismo. Tengo en un papel las razones (de la multa) y he decidido apelarla", dijo Mourinho.