El portugués José Mourninho, técnico del Inter de Milán, espió el domingo al rival de su equipo en los cuartos de final de la Liga de Campeones, el CSKA Moscú, en la segunda jornada de la liga rusa.
Mourinho viajó a la capital rusa para asistir en directo al partido de rivalidad moscovita entre el Dinamo y el CSKA, que terminó con empate sin goles, según informó ayer la prensa deportiva local. El técnico del campeón italiano, que aventaja al Milán en dos puntos, pudo comprobar en directo cómo el CSKA tuvo muchos problemas.