Un gol en la segunda parte de John Terry evitó ayer la derrota en White Hart Lane del Chelsea ante el Tottenham (1-1), que se había adelantado en el primer tiempo y puso contra las cuerdas a unos "blues" que acabaron con diez por la expulsión del español Fernando Torres en el minuto 81.
El técnico del Chelsea, el portugués José Mourinho, firmó así un empate con el conjunto de su compatriota André Villas-Boas, su antiguo discípulo, que retuvo un punto en casa gracias a un gol del islandés Gylfi Sigurosson.
Mourinho cambió de criterio tras varias jornadas en las que había confiado su ataque al camerunés Samuel Eto’o y otorgó la titularidad a Torres, que creó peligro en el segundo tiempo, pero no fue capaz de marcar.