El gran goleador croata y yugoslavo de los años cincuenta y sesenta, Drazan Jerkovic, murió la noche del martes en Zagreb a los 72 años de edad por complicaciones cardíacas relacionadas con la diabetes que padecía.
A finales del pasado noviembre le habían sido diagnosticados problemas severos de circulación en la pierna izquierda, que tuvo que ser amputada por debajo la rodilla.
La fase postoperatoria transcurrió con normalidad, pero anoche su estado empeoró y su organismo no respondió al tratamiento que se le aplicó para combatir la fuerte fiebre.
Como internacional yugoslavo, Jerkovic recibió los galardones de máximo goleador de la Eurocopa de 1960 y del Mundial de 1962, con dos y cuatro goles respectivamente, aunque empatado con otros jugadores.
Nació en Sibenik el 6 de agosto del 1936 y pasó casi toda su carrera deportiva en el Dinamo de Zagreb, mientras su breve paso por el Gent belga estuvo truncado por una serie de graves lesiones.
Conocido por sus remates espectaculares, sobre todo de "tijera", marcó 300 goles para el Dinamo, lo que le convierte en uno de los máximos goleadores del club, con sólo cuatro tantos menos que Igor Cvitanovic.
Sus proezas le llevaron a ser considerado el mejor delantero centro puro de fútbol croata, incluso por encima de Davor Suker.
Como entrenador, dirigió al Dinamo y al NK Zagreb, y fue técnico de la selección yugoslava primero, y luego de la Croacia independiente, de la que fue su primer seleccionador entre el 1990 y el 1992.
En los años noventa se negó a aceptar el cargo de presidente de honor del club capitalino ante la cada vez más estrecha relación entre el club y el régimen del entonces presidente croata, Franjo Tudjman.