Uno de los siameses nacidos el 9 de noviembre unidos por el tórax, murió ayer tras la operación para salvar sus vidas, informaron ayer las autoridades hospitalarias.
El director del hospital Portugués de Recife, Jorge Mendes, dijo que uno de los niños "no resistió a la operación y el otro se encuentra en delicado estado de salud".
Los padres de los siameses, los campesinos Daniel Ataíde Leite y Jomaría Pereira, autorizaron la operación debido a que la vida de los niños peligraba por las dificultades respiratorias que presentaron.