Garbiñe Muguruza escruta los nombres grabados en la Copa Suzanne Lenglen, los de las ganadoras del torneo desde sus orígenes, una lista en la que desde ayer aparece el suyo, "un sueño cumplido" que, sin embargo, no colma la ambición de la hispano-venezolana.
"Cuando me di cuenta de que había ganado, fue una combinación de ilusión y de un sueño cumplido, de un torneo que desde pequeñita quería ganar. Es algo que ya he tachado de la lista", aseguró la jugadora de 22 años, tras ganar su primer Roland Garros por 7-5 y 6-4 a Serena Williams.
Ahora el reto de Muguruza es Wimbledon, el Grand Slam en el que en 2015 tropezó en la final, "una espina clavada" que se quedó "grabada en su memoria", una revancha que se quiere tomar consigo misma.