Las tenistas del circuito de la WTA nunca se verán involucradas en arreglos de resultados de partidos, dijeron ayer las belgas Kim Clijsters y Justine Henin-Hardenne, número uno y dos del mundo respectivamente.
“No tengo la bola de cristal pero definitivamente, con los ránkings, la rivalidad, los premios en dinero y todas esas cosas, no creo que sea algo posible en nuestro circuito. Sería demasiado obvio”, dijo la número uno Clijsters. La ATP, cuerpo que gobierna el circuito profesional del tenis masculino, inició una investigación por las acusaciones que involucran a algunos jugadores de arreglar los resultados de partidos para obtener réditos financieros.
La número dos de la WTA, Henin-Hardenne, quien también fue consultada durante el torneo Swisscom Challenge que se disputa en Zurich por la posibilidad de que ocurra algo similar en el circuito femenino , dijo que: “Absolutamente no. El tenis femenino es muy competitivo”.
Clijsters elogió a la ATP por tomar cartas en el asunto. La belga y la WTA, cuerpo que gobierna el tenis femenino, dijeron que es muy importante que se realice un correcto abordaje de la cuestión de manera inmediata para prevenir que el deporte se vea arrastrado por las sospechas. La WTA está muy atenta a las actividades relacionadas al tenis y señaló que “no tiene indicios” de práctica ilegal.
El único ganador de un ‘grande’ ausente en Wentworth es el norteamericano Jim Furyk, triunfador este año en el Abierto de su país. A pesar de los premios en metálico que reparte el torneo, Furyk ha declinado la invitación, al igual que han hecho sus compatriotas Tiger Woods (número uno mundial), Phil Mickelson, Davis Love III y Kenny Perry.