En la antigua Grecia, Federice de Rodas tenía un hermano y un hijo a quienes por razones lógicas siempre sentía muchos deseos de ir a verlos en las funciones y competencias en las que participaban.
Sin embargo, estas actividades meramente varoniles estaban completamente vedadas a las mujeres y las que asistían lo hacían bajo el riesgo de severas penas.
En cierta ocasión Fabrice se disfrazó de hombre para entrar a un recinto donde competían tanto su hermano como su hijo, pero siendo descubierto su ardid fue llevada ante los tribunales de justicia. Sin embargo, salió bien librada del percance luego que los jueces atenienses la indultaran por ser su hermano e hijo campeones olímpicos muy apreciados.
Esa historia ocurrió en Grecia por allá en el 396 Antes de Cristo, lo que demuestra que la afición y gusto femenino por el boxeo no es cuestión de hace unos años, sino de siglos; que no se haya dejado a las mujeres practicarlo es otra cosa.
Se tienen referencias que en 1722 surgió en Inglaterra una de las primeras campeonas del boxeo, llamada Elizabeth Williamson.
El boxeo femenino ha tenido su mayor auge en las dos últimas décadas, surgiendo grandes figuras, especialmente en Estados Unidos, como Cristie Martin, Mia Saint Jones y más recientemente las hijas de famosos que han querido seguir las huellas de sus padres como Laila Alí, hija de Mohamed Alí, así como las de Joe Frazier y George Foreman. Mientras que en México, Laura Serrano abogada y boxeadora libra una pelea con los tribunales de su país para que la dejen pelear.
MAS ESPECTACULO QUE DEPORTE
Panamá es tierra de campeones y el boxeo es el deporte que más aporte ha hecho para reforzar esta frase, también pudiera ser de campeonas si se impulsa más la incipiente actividad del boxeo femenino.
Algunas boxeadoras consultadas por