El vicepresidente de la FIFA y presidente de la Federación Española de Fútbol Ángel María Villar recibió una advertencia y una multa de 25.000 dólares por mala conducta durante la investigación sobre las candidaturas de los mundiales de 2018 y 2022.
La suave sanción pone fin a un caso que el año pasado parecía exponer a Villar, el segundo cargo electo de la UEFA por detrás de su presidente Michel Platini, a castigos más severos. Villar, abogado y que preside el comité legal de la FIFA, se negó en un principio a cooperar con el entonces fiscal de ética del organismo, Michael Garcia, y después intentó expulsar al letrado estadounidense de un caso que muchos vieron como clave para la credibilidad de la FIFA.Multado por mal portado
El juez de ética de la FIFA Joachim Eckert impuso una sanción más suave porque después Villar ``mostró una voluntad de cooperar''.