Luis Aragonés, mito del fútbol español fallecido el sábado a los 75 años a causa de una leucemia, recibió ayer un multitudinario adiós de amigos y compañeros de profesión en el cementerio de La Paz, en la localidad madrileña de Tres Cantos.
El primero en llegar al establecimiento funerario para despedir al “Sabio de Hortaleza” fue el exjugador montenegrino Pedja Mijatovic, que coincidió con Aragonés la temporada 1995-1996 en el Valencia.
A darle el último adiós también se acercaron Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, y Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del club.
Los presidentes del Atlético (Enrique Cerezo), Valencia (Amadeo Salvo), Sevilla (José Castro) y Getafe (Ángel Torres), además de Lorenzo Sanz, máximo mandatario del Real Madrid entre 1995 y 2000, también asistieron a la cita.
Los últimos en llegar a la misa, apenas unos minutos antes de que comenzase, fueron Xavi Hernández, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta y Carles Puyol.