EL MUNDIAL de baloncesto dejó una lección que no se puede olvidar y es que para una competencia de este nivel no hay cabida para la improvisación.
La falta de una planificación fue el principal obstáculo que Panamá tuvo que enfrentar en la cita de Japón, a la cual acudieron tarde y se fueron de primero con 0 victorias y 5 derrotas.
Luego de esta desastrosa participación, son varias las interrogantes que se tienen sobre qué sucederá en este deporte en los próximos meses. Una de ellas es el compromiso de Panamá el próximo año a nivel internacional.
Gracias al primer lugar obtenido en el Centrobasket 2006, Panamá ganó su cupo para competir en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, que se disputarán del 13 al 29 de julio y el torneo FIBA Américas en Venezuela durante el mes de agosto.
Independientemente de que a finales de este año se harán elecciones en la Federación Panameña de Baloncesto (FEPABA), no se puede esperar hasta última hora para enfrentar estas dos competencias, si en realidad se pretende asistir.
La importancia del torneo FIBA Américas es que cla sifica directamente a los primeros dos equipos a las Olimpiadas del 2008.
Los quintetos que finalicen en las posiciones del 3 al 5 tendrán derecho a participar en el Campeonato Mundial Clasificatorio a las Olimpiadas del 2008 (FIBA World Olympic Qualifying Tournament) que tendrá a doce equipos luchando por tres cupos para la cita de Beijing. Una de las recomendaciones hecha por el técnico Guillermo vecchio antes de su partida de Panamá fue trabajar en las categorías menores y hacer una planficación desde ahora para los torneos que se avecinan.
Mundial de baloncesto dejó lección inolvidable
Los Panamericanos y el Preolímpico son dos compromisos internacionales del próximo año.