El británico Andy Murray se adjudicó ayer la Copa Rogers de Toronto tras derrotar en la final al suizo Roger Federer en dos sets.
El partido, que fue interrumpido en tres ocasiones por la lluvia, terminó con un 7-5 y 7-5 para el número cuatro mundial.
Es el segundo año consecutivo que el escocés Murray se adjudica la Copa Rogers, uno de los torneos del circuito Masters 1000 de la ATP.
El año pasado, Murray ganó en la final, disputada en la ciudad de Montreal, al argentino Juan Martín del Potro.
Para llegar a la final de este año, Murray tuvo que superar en semifinales al español Rafael Nadal, el actual número 1 mundial. Por su parte Federer, número 2 de la ATP, había superado al serbio Novak Djokovic.
La final estuvo marcada por la lluvia que interrumpió en tres ocasiones el partido que se prolongó durante 3 horas y 40 minutos; el tiempo de juego real fue de solo 2 horas y 4 minutos.
El primer set se lo adjudicó el jugador escocés por 7-5. Murray rompió el servicio de Federer en el primer y tercer juegos y mantuvo el suyo en el segundo. Casi antes de que el jugador suizo pudiese sentir el intenso calor y humedad de la pista central del Rexall Centre de Toronto, Murray ya le había colocado un 3-0.
El suizo reaccionó y se adjudicó los dos siguientes juegos tras romper el servicio de Murray. Federer volvió a arrebatarle el saque en el décimo juego, equilibrando el marcador con un 5-5 y con el servicio en su poder en el undécimo juego.
Pero Murray volvió a exhibir las mismas virtudes que al principio del set. Bolas largas, ajustadas a las líneas incluso cuando el suizo le parecía haber sacado de lugar. Federer salvó dos bolas de ruptura pero finalmente el escocés se llevó el juego y puso el marcador en un 6-5.
Con la presión sobre su servicio, Murray no defraudó a sus seguidores. Colocó tres primeros servicios por encima de los 200 kilómetros por hora y ajustó sus golpes a las líneas de fondo y laterales. Y no desaprovechó dos bolas de set.
Tras 46 minutos, Murray se sentó en su silla con el primer set a su favor 7-5.
Al inicio del segundo set, la lluvia obligó al juez de silla, Tony Cho, a interrumpir el partido.