El británico Andy Murray señaló que la derrota de ayer ante el suizo Roger Federer en la final del Abierto de Australia le hace continuar hambriento por ganar su primer grande, y siente que está "en el camino".
"Estoy hambriento por ganar uno, desde que tenía 16 o 17 años, cuando empecé a jugar los Grand Slams juniors. He trabajado muy duro para darme esa oportunidad, pero de momento no ha sido suficiente. Estoy seguro que un día pasará y cuando llegue, después de estas dos derrotas, será incluso mejor", señaló.