El británico Andy Murray ejecutó el plan que tenía previsto y venció por segunda vez este año al suizo Roger Federer, por 6-3 y 6-2, para hacerse con el título en el Masters 1.000 de Shanghái.
Con un diabólico servicio con el que consiguió un saque a 218 kilómetros por hora, y sin desesperarse por los errores como en otras ocasiones, Murray doblegó a Federer en una hora y 25 minutos, en un partido en el que el suizo falló más de la cuenta. Murray se hizo con el segundo título esta temporada, después del de Toronto.