Hielo en las venas parece tener el británico Andy Murray, tercer favorito en Roland Garros que ayer se salvó ante el italiano Potito Starace.
Murray llegó a estar abajo 5-1 en la tercera manga y tuvo que salvar dos puntos de set en ese parcial. Pero al final logró desesperar a Starace y ganar por 6-3, 2-6, 7-5 y 6-4.
"En tierra siempre hay tiempo para entrar en el partido de nuevo y encontrar tu juego, aunque lo estés pasando mal", analizó Murray, quien también alcanzó la tercera ronda para caer ante el español Nicolás Almagro.
El británico, asesorado por el español Alex Correjta, aprendió la lección. No así Marat Safín, semifinalista en 2002, quien tras un épico duelo ante el francés Josselin Ounna (134 del mundo) se despidió, tras haber dado una gran contienda, de París, después de cuatro horas y 34 minutos, cayendo por 7-6 (2), 7-6 (4), 4-6, 3-6 y 10-8.