Entonces no se trata sólo de la música, sino de un compromiso social, de la formación integral de nuestra juventud.
Así comenzó la charla de una hora y 20 minutos con Terence Ford, presidente de la Asociación Nacional de Concierto en los últimos 14 años, y a cuya directiva elogia por incansable y tenaz, y por logros y reforzamientos en esta actividad en la última década.
Campamentos juveniles musicales, temporadas de concierto, charlas magistrales con músicos destacados, puentes con entidades internacionales y el descubrimiento y apoyo a talentos jóvenes, conforman la agenda permanente de esta entidad.
Josué Asley, violinista, por ejemplo, es uno de esos jóvenes prometedores que encontró respaldo y estímulo en la Asociación, un organismo que además de la música sabe que su labor ayuda a rescatar a la nueva generación de las muchas tentaciones y desviaciones que produce el sistema.
Nuestro entrevistado es un hombre alto. Yo diría que mide un metro 90 y tanto, blanco con pinta de gringo, óseo, de extremidades largas, manos fuertes, nariz afilada y un cabello entre rubio y canoso que parte en dos exactamente en la mitad de su cabeza.
Es amable, habla suave y no se sorprende cuando le digo que mi tarea es exprimirlo. Si se trata de música la entrega es total.
Y qué hay para el año venidero? Ford dijo a Semblanzas que la Temporada 2005 comienza el 20 de abril próximo con la presentación de New Generation, un cuarteto alemán de Flautas Dulces que ganó la Competencia Concert Artists Guild 2004 .
Incluye además, para mayo, a Ensamble Antares, un cuarteto norteamericano integrado por violín, cello, clarinete y piano; en el mes de julio a Richard Ormrod, de Gran Bretaña, un pianista ganador de concursos internacionales como el Rubinstein, Nakamichi y Leedes, y... Y? Hay pasión en las palabras de Terence Ford para Semblanzas, por lo que pienso que será fácil la entrevista. Se ve que le gusta lo que hace y que haberle tocado el tema: la música, ha sido como colocarlo en el centro de una explanada mirando hacia un horizonte que se sabe de memoria.
Semblanzas: ¿Y qué instrumento toca Usted?
TF: ¿Yo? Ninguno
Semblanzas: ¿Cómo, ninguno?
TF: ( se ríe y dice) No, ninguno
Semblanzas: No entiendo. ¿Cómo llegó entonces Usted a la presidencia de la Asociación Nacional de Conciertos? ¿Cuál es su profesión?
Un sacerdote de la escuela Episcopal, donde, sin dudas, nació su inclinación por la música.
Antes y después de la misa -recuerda- hay un pre y luego y un post ludio, y hay allí, en la iglesia episcopal, una excelente selección de himnos, de Bach, entre otros, y volver a escuchar la música es como repetir la lectura. Hoy las escucha todas, pero mañana, cuando vuelves a ella encuentras matices que no oíste la primera vez.
Terry -como lo conocen sus amigos- es el hijo único de Terence O. Ford y Adelina Gladwell de Ford, británico él y norteamericana ella. En sus declaraciones a Semblanzas rememoró sus años de infancia en el barrio de Bella Vista, el ambiente familiar que se respiraba, pero sobre todo esa reunión de todos, los domingos, en la playa localizada hoy donde se encuentra el hotel Miramar.
Desde calle 43, hoy calle 42, los domingos nos dirigíamos a la playa pública de Bella Vista, donde, en un ambiente familiar se reunía la pequeña comunidad, donde todo el mundo se conocía, nos dice.
Y recuerda que en sus años de infancia, la playa de Bella Vista era también el desembarcadero del ganado que venía del interior para abastecer la ciudad.
No era extraño -señala- llegar a su casa y encontrarse que en la palma contigua había un toro amarrado. Como desembarcaban el ganado en el agua, los animales nadaban hasta la playa y algunos se escapaban cuando llegaban a tierra, otros se ahogaban.
Los siete primeros años y medio de sus estudios primarios transcurrieron en el Colegio La Salle, los secundarios en Balboa High School y los Universitarios en Estados Unidos. Confiesa que de haber elegido, en su juventud un instrumento, hubiera sido el piano, pero ahora optaría por el violín. ¿Por qué? Porque es fantástico los milagros que se pueden hacer con cuatro cuerdas, afirma.
¿Y cómo llega a la Asociación? Conocedor de los himnos de la iglesia, desde muy temprano hizo parte de ese público seguidor de las Temporadas de Conciertos. Llegó incluso a explorar en la antigua zona del canal la existencia de seguidores. En eso andaba cuando el canal ocho de televisión que funcionaba entonces en esa área, lo entrevistó sobre sus propósitos, logrando respaldos significativos para esta actividad.
Su pasión por la música rompe con el esquema de que para dirigir una organización de esta naturaleza tendría que ser músico. Para él el gusto propio de la persona, su inclinación y en fin convertirse en seguidor de la misma puede transformarla en un promotor entusiasta de esta manifestación artística.
Así que cuando en 1991 fue escogido Presidente de la Asociación, en Terence Ford la organización se llevaba a un apasionado activista. ¿Qué agenda tenía en ese momento? Reforzar lo que ya se había iniciado.
Semblanzas: ¿ Cuáles son los principales logros de la Asociación?
TF: Yo diría que hay varios, pero entre ellos destacaría los Campamentos Musicales Juveniles. En enero próximo cumplen 20 años, y en ese período han participado un buen número de jóvenes. Se realizan en Panamá y el Valle de Antón, en Coclé, y participan jóvenes de todas partes del país. Cinco años después de iniciados se estableció un contacto con el Conservatorio de Oberlin, el más antiguo de Estados Unidos, uno de los más renombrados, y a partir de ese momento participan junto a los cien panameños que intervienen en el campamento, nueve estudiantes estadounidenses y un director o directora.
Semblanzas: ¿Y cómo se seleccionan los participantes?
TF: En el mes de julio de cada año se realizan audiciones para los interesados, que tengan de entre seis y veinticinco años y toquen un instrumento de cuerda, de viento metal o viento madera o percusión. Ellos preparan sus piezas y las presentan ante un jurado idóneo. Se escogen cien. En enero, durante dos semanas no sólo sabrán de música. Los días 10 y 24, junto a los invitados de Estados Unidos, ofrecen conciertos en el auditorio Anita Villalaz, en Panamá Viejo y el Valle de Antón.
Semblanzas: Pero una participación así genera mucho entusiasmo ¿Qué perspectivas se abren entonces para los jóvenes que quedan interesados en continuar?
TF: Nosotros somos como un eslabón que ayuda a dar el salto cualitativo, pero la perspectiva es tarea de la Nación, del Instituto Nacional de Cultura y de la Universidad de Panamá. De los Campamentos Juveniles Musicales que hemos realizado han salido muchos jóvenes que optan por ser músicos profesionales. De allí salió por ejemplo, hace cinco años, la Sinfónica Juvenil Istmeña, que dirige Samuel Robles, otro joven que estuvo en los campamentos musicales juveniles.
Semblanzas: ¿Cuál ha sido la repercusión de estos campamentos?
TF: En casi 20 años unos 2000 jóvenes han asistido a los campamentos musicales juveniles. Muchos de ellos optaron por ser músicos profesionales. Una de ellas, Graciela Núñez, quien se licenció en música en la Universidad de Kansas City, es actualmente la Coordinadora de la Sección de Cuerdas del Conservatorio, violinista dela Orquesta Sinfónica Nacional y actualmente becaria Fulbright.
Semblanzas: ¿Qué dicen los excampistas?
TF: En una publicación de la Asociación Graciela afirma que " ...yo soy el vivo ejemplo de que en los años de los Campamentos si se logran frutos, calan profundamente y son sumamente necesarios." Otra excampista, la arquitecta Elany Mejía sostiene que "..el Campamento me abrió las puertas de la música". En tanto Isaac Casal, un chelista panameño, ganó una audición para participar en la Orquesta Juvenil de las Américas, y Sofía Almanza participa en el Festival y Escuela de Música de Aspen. A propósito, la Asociación Nacional de Conciertos actúa como coordinadora en Panamá de las audiciones de la Orquesta Juvenil de las Américas, un proyecto de la OEA.
Semblanzas: ¿Apoyan músicos profesionales?
TF: Si, entre ellos Graciela Núñez, Luis Casal, Vitín Paz, Ella Ponce, Samuel Robles, Representantes de la Sinfónica de Costa Rica y el Conservatorio de Oberlin.
Semblanzas: En el 2004, ¿que logros inmediatos hubo?
TF: Además de la Temporada de Conciertos y el Campamento, Clases Maestras con el dúo D"Accord, el Cuarteto de Saxofones y el Sartory Cámara, protagonistas del I, V y VI concierto de esta temporada. Pero también hubo un Concierto en la Catedral de Penonomé, al que asistieron 650 personas; taller de Cuerdas, Concierto Didáctico en la Universidad de Panamá, Becas para estudios en el Conservatorio Nacional, préstamo educativo y se han continuado el Banco y Fondo de Instrumentos Musicales.
Semblanzas: ¿Banco y Fondo de Instrumentos? ¿De qué se trata?
TF: Hace algún tiempo asistí a la jubilación de un miembro de la Sinfónica. Hubo un acto de reconocimiento, recuerdos y relatos, pero en medio del evento descubrí que pese a los años que el músico había pasado en la orquesta, nunca el instrumento fue de él, siempre fue prestado. Sucede que los instrumentos son muy caros y muchos músicos no pueden adquirirlo, y es allí donde entra el Fondo de Instrumentos.
Semblanzas: ¿Y cómo funciona?
TF. Se hace el préstamo, la Asociación Nacional de Conciertos participa de la compra y se cerciora de que en efecto el músico lo ha comprado. Pero además hace conciencia de la importancia de que el préstamo sea pagado, considerando que de ello dependerán otros jóvenes. El banco entre tanto recibe donaciones de instrumentos que son prestados.
Semblanzas: Ya sabemos que para el 2005 la Temporada comienza en abril, pero qué más hay?
TF: En agosto tendremos al Cuarteto Quiroga Prosegur, de España; en septiembre a la Orquesta de Cámara de La Unión Europea y a finales de ese mismo mes al Smithsoian Chamber Player de Estados Unidos.
Miércoles 20 de abril :Cuarteto de Flautas Dulces
Teatro La Huaca: New Generation (Alemania)
Jueves 19 de Mayo: Ensemble Antares (E.U.A.)
Miércoles 6 de Julio: Richard Ormod (Gran Bretaña)
Martes 9 de agosto: Cuarteto Quiroga Prosegur (Esp.)
Jueves 8 de septiembre: Orquesta de Cámara
Jueves 29 de sept.: Smithsonian Chamber Players (E.U.A.)