Más de 200 jugadores de la NFL se arrodillaron durante la ceremonia del himno de los Estados Unidos como protesta por las groserías del presidente de Estados Unidos, Donad Trump, quien exigió a los dueños de las franquicias "despedir a esos hijos de pu..."
Estrellas de la NBA como LeBron James de los Cavaliers y Stephen Curry han mostrado públicamente su inconformidad con el inquilino de la Casa Blanca.
Ahora, el turno es de los jugadores de la selección de fútbol de Estados Unidos.
¿Apoyarán a sus compañeros atletas y pondrán rodilla en tierra cuando enfrenten a Panamá, en su juego eliminatorio? fue la pregunta que le hicieron a Bruce Arena, seleccionador de Estados Unidos.
Arena cree que las protestas "son apropiadas. No puedo cuestionar eso. No quiero entrar en un debate político porque no es mi misión", pero a la vez dijo que las reglas que hay dentro de la selección son de cumplimiento para todos, sin excepción.
El protocolo del himno podría poner a prueba a Arena en el juego contra Panamá y, posteriormente, ante Trinidad y Tobago el 6 y 10 de octubre, respectivamente.
"Si tenemos que discutirlo, lo discutiremos", señaló Arena. "Pero no creo que sea un problema con el que vamos a enfrentar, tenemos suficiente con el reto que se nos presenta el 6 de octubre, además de arrodillarnos y otras cosas".
A la pregunta sobre el estatuto del fútbol estadounidense, Arena valoró que había una diferencia entre el fútbol internacional y de clubes.
"El equipo nacional es diferente", subrayó Arena. "Tú no tienes que jugar en la selección nacional, puedes elegir no jugar, esos tipos de otros deportes son profesionales en sus equipos, eso es su trabajo, ellos tienen que estar allí. Nuestros jugadores no están obligados a eso".
El técnico de Estados Unidos fue claro al decir que no habría reacción instantánea de él si un jugador se arrodillara, diciendo: "¿Qué crees que debo hacer entonces? Justo en ese momento y lugar. ¿Sacarlo del partido? ¿Hacer algunos cambios? Si cuatro chicos lo hacen, estamos fastidiados. ¿Qué crees que debo hacer?".
Después de perder en casa ante Costa Rica (0-2) y empatar con Honduras (1-1), Estados Unidos ocupa el cuarto lugar en la tabla del hexagonal de la Concacaf, que le daría acceso a la repesca, y está un punto por detrás de Panamá, que otorga la tercera y última clasificación automática.
Arena se mantuvo optimista sobre las posibilidades de clasificarse: "Solo perdimos un partido en 2017. El techo no se ha derrumbado todavía, podría ser después del próximo partido, pero aún no".
Arena admitió que Panamá es la prueba de fuego y debían llegar con la mentalidad ganadora, pero con el respeto al rival.