Es cierto que Panamá mostró dos caras muy distintas ayer, pero yo me quedó con la buena; con la mala, jamás.
La Roja mostró orden colectivo, ganas de victoria y mucha pasta a la hora de ver puerta, mentira no es.
Este Panamá no será tan brillante como España ni tiene un delantero mediatico como “Chicharito”, pero tiene alma y vida.
Sigo confiando en este grupo hasta la muerte. Aunque ante Estados Unidos habrá que mejorar.