Los 29 mil millones de dólares con que contará el país entre los años 2007 y 2025 constituirán una excelente herramienta para resolver los problemas de pobreza que tenemos y construir una nación próspera, afirma José Gabriel Miralles.
Pero él no habla del paternalismo del Estado hacia la población. Si bien cree que al Estado le corresponde crear condiciones básicas para contribuir con esos cambios, Miralles estima necesario variar los enfoques con los que hasta ahora se ha visto al individuo y sus potencialidades.
Mucho de lo que tenemos en Panamá, y de las formas de interactuar están basadas en formas antiguas de pensar. Por ejemplo, nuestro Código de Trabajo está basado en la era industrial: mando control, en una transacción. Está hecho para obreros de la era industrial y eso tenemos que cambiarlo si vamos a competir en una Era globalizada, dijo.
JGM: Esa forma diferente de vernos a nosotros mismos comienza con lo que llamamos la visión integral de las personas. Quiere decir que cuando vemos a un individuo, o a nosotros mismos, debemos vernos en cuatro dimensiones: física, que tiene que ver con todas las cosas tangibles; la mental, que toca a nuestra capacidad intelectual; social, con nuestras relaciones y cómo nos sentimos con nosotros mismos; y la parte espiritual, con relación a propósito y contribución.
Miralles es presidente de la empresa Franlin Covey en Panamá, que junto a la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM) han realizado recientemente aquí el foro "Un Panamá próspero para todos", que entre otros oradores contó con la participación del doctor Stephen Covey, y que abordó como tema central la cuestión de la pobreza, a partir de las intervenciones de destacados profesionales panameños. Pero no fue un foro solo para formulaciones, sino para explorar las rutas o alternativas mediante las cuales se puede resolver el problema, basándose en experiencias locales e internacionales.
El foro subrayó la manera significativa como el país incrementará sus ingresos en los próximos años, pero al tiempo que destacó las responsabilidad del Estado hizo énfasis en la necesidad de una visión integral del individuo, en la eliminación del paternalismo y la urgencia de que sean sus potencialidades y una condición proactiva de liderazgo el punto de partida para esa transformación.
Cuando uno le hecha un vistazo al tema de transición de pobreza a prosperidad el potencial está en la persona, no está afuera. La gente no necesita que le estén resolviendo las cosas de alrededor, no son inválidos que necesitan que les ayuden a caminar. Lo que necesitan es un empujoncito, afirmó.
JGM: Un panameño talentoso, preocupado por temas cardinales de nuestra sociedad. Preside en Panamá la prestigiosa empresa forjadora de liderazgo Franklin Covey y es miembro de la directiva de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM). Originario de la chiricana ciudad de Puerto Armuelles, defiende y pone en práctica la teoría de que es posible resolver esos problemas a partir de la propia capacidad y disposición del individuo; hace énfasis en el aspecto cultural y educativo, dado que en la actualidad la humanidad transita por una Era donde son determinantes la información y el conocimiento, y cada individuo posee esas herramientas.
JGM: El evento cristalizó un sueño que conecta con nuestra visión como organización que consiste en impactar la forma como millones de personas alrededor del mundo viven y logran sus nobles propósitos. Una de las cosas que nos propusimos corporativamente era conectar nuestras enseñanzas de liderazgo con los principales temas que aquejan temas como terrorismo, seguridad, educación, pobreza, medio ambiente. Temas que tienen que ver con que nosotros podamos pasar a un siguiente nivel como sociedad.
JGM: El de la pobreza. Queremos ir hacia la prosperidad, lo que no queremos es pobreza y queremos darle el giro positivo, pero pensamos que atender los temas de pobreza requiere que cambiemos la forma de pensar. Panamá es un país próspero que tiene gente pobre, y un porcentaje alarmantemente alto. No hay ninguna justificación, mucho menos al momento en que estamos viviendo. No solo me refiero al país sino al cambio de Era. No hay ninguna justificación para que tengamos personas pobres, este debería ser un país de oportunidades para todos. En base a eso fue que realizamos el foro. Buscando instalar formas diferentes de pensar referente a los desafíos y oportunidades de cómo podemos atenderlos.
JGM: Primero crear conciencia de que estamos en un cambio de Era económica. Podemos calificar las diferentes Eras económicas que ha vivido la humanidad en cinco: 1. cazadores y recolectores. En Panamá hay aun personas que viven en esa economía, los que se levantan a cazar un animal o buscar una planta para comer. Una Era difícil; 2. la Era de la agricultura. Entre esta y la primera hay un salto importante. Un agricultor genera 50 veces más alimentos, tiene más estabilidad que el cazador, sus hijos podían estudiar y tenían excedente con qué manejarse. Hay parte de nuestra población que vive en esa realidad de la era agrícola. 3. La Era industrial: en la era industrial se manejaba un capital que permitía pagar máquinas, construir fábricas. Allí lo que mandaba era el capital. De hecho entre la Era agrícola y la industrial hay también un salto de 50 veces más productividad, y eso es lo que hace posible el cambio cualitativo; 4. Hoy hay un salto de Era a nivel global. Estamos pasando a la Era de la información y el conocimiento. Si bien es cierto que durante la era industrial el principal generador de riqueza era el capital, en esta Era se trata de la información y el conocimiento y los dueños son las personas. Si echamos un vistazo a un programa de computadora la mayor parte de su valor no es la caja ni el CD, sino el conocimiento que está allí; las pastillas, cualquier que compre antibióticos comprueba que su valor no tiene que ver con la manufactura sino con el conocimiento que está allí. Todo el excedente tiene que ver con conocimiento. Esta es la Era del conocimiento y la información, y los dueños del principal generador de riquezas son las personas, por lo tanto requiere una forma diferente de vernos a nosotros mismos, y una forma diferente de liderar y tomar decisiones.
JGM: Esa forma diferente de vernos a nosotros mismos comienza con lo que llamamos la Visión integral de las personas. Quiere decir que cuando vemos a un individuo, o a nosotros mismos, debemos vernos en cuatro dimensiones: física, que tiene que ver con todas las cosas tangibles; la mental, que toca a nuestra capacidad intelectual; social, con nuestras relaciones y cómo nos sentimos con nosotros mismos; y la parte espiritual, con relación a propósito y contribución. ¿Cómo impacta esto el liderazgo? Las perspectivas tradicionales de liderazgo tienen que ver con mando control. "Yo soy el jefe, me tienen que obedecer porque soy el que mando". Típicamente manipulan la dimensión física: motivo con dinero o amenazo. Las personas somos capaces de mucho más. Las personas utilizan un porcentaje mínimo de todo su potencial y capacidad. Ese otro potencial está dado por las otras dimensiones. Lo que la personas es capaz de pensar, aportar, crear o reflexionar. La energía o el entusiasmo que le pone a su trabajo, hace toda la diferencia del mundo. Cuando se conectan esas dimensiones las personas se disparan automáticamente a niveles que no se nos hubieran ocurrido. Mucho de lo que tenemos en Panamá, y de las formas de interactuar están basadas en formas antiguas de pensar. Por ejemplo, nuestro Código de Trabajo está basado en la era industrial: mando control, en una transacción. Está hecho para obreros de la era industrial y eso tenemos que cambiarlo si vamos a competir en una Era globalizada. Hay que crear las condiciones para sacar lo mejor de nuestra gente.
JGM: Lo que hicimos fue poner esta forma de pensar como marco de referencia. Cuando uno le hecha un vistazo al tema de transición de pobreza a prosperidad el potencial está en la persona, no está afuera. La gente no necesita que le estén resolviendo las cosas de alrededor, no son inválidos que necesitan que les ayuden a caminar. Lo que necesitan es un empujoncito. Lo segundo es la aplicación de lo que llamamos la aleta compensatoria. Los barcos tienen un timón, grande que requiere mucha fuerza para moverse, lo que tienen entonces es una pequeña aletita que mueve la grande y esta mueve el barco. Esa metáfora fue la que compartió el Doctor Stephen Covey a cerca de lo que cada uno puede hacer. Esa transición demanda examinar radicalmente el tipo de liderazgo que opera en la mayoría de las organizaciones. En una reciente investigación realizada por Franklin Covey encontramos estadísticas abrumadoras acerca del impacto que tiene intentar liderar con paradigmas de la era industrial en la Era del conocimiento: las personas reconocen que desperdician más de la mitad de su tiempo.
JGM: El aceptó con mucho entusiasmo la invitación desde que estuvimos planificando el foro de prosperidad. Esto conecta con algo que era un deseo que teníamos a nivel corporativo. Hemos dicho que nuestro propósito como organización es hacer posible la grandeza en personas y organizaciones. Estaos pensando en sumarle; "y sociedades". Porque este foro conecta con algo que llamamos "construir Nación". Un rol de liderazgo que nos corresponde a todos. El respondió como mucho entusiasmo. Tuvo cuatro eventos. Quedó muy feliz por el impacto que tuvo, inclusive disfrutó mucho el foro. Tomó nota de toda la información que se compartió allí. El Doctor Covey donó gustoso sus honorarios para la realización de estos eventos.
JGM: Estamos tratando de solucionar temas con una forma de ver, obsoleta. Las personas que tienen la capacidad de salir de ese estado de pobreza requieren de las herramientas para poder hacerlo. Que hacemos, por ejemplo, con nuestras comunidades indígenas, que fue uno de los temas que trataos aquí. Nuestras comunidades indígenas tienen un porcentaje de pobreza alarmante. No solo pobres en extrema pobreza, sino marginados, en una situación desesperante.
JGM: La primera herramienta son la de liderazgo y la de título personal. Hay diferentes niveles en los que uno aplica el liderazgo. El primero comienza con uno mismo, por ejemplo, darme cuenta de que yo soy el arquitecto de mi propio destino y de que soy responsable de mis acciones y de mis decisiones me lleva a pensar en qué hago por mi familia y por mi mismo para superarme. No puedo estar dependiendo de que el gobierno u otras instituciones vengan y me resuelvan. Un ejemplo concreto que conozco es el de una comunidad indígena en Guatemala, con la que tuvimos trabajando. Es una comunidad indígena piloto de una situación similar a la de nuestros indígenas aquí. Cuando esa comunidad llegó a la conclusión de que necesitaban desarrollar una visión del futuro que iban a tener como comunidad, empezó a unir sus esfuerzos, a prosperar. Esta comunidad cubrió kilómetros de kilómetros para tirar su cable de INTERNET, ellos; ellos mismos están conectados con el resto del mundo, ellos mismos buscan como educar a sus niños, respetando sus tradiciones, cu cultura, su identidad. Orgullosos de ser quienes son, pero a la vez entrando y prosperando en un mundo.
JGM: Por supuesto que no. Los gobiernos tienen las responsabilidades de crear las condiciones, pero como dice el dicho: "se puede llevar al caballo al río, pero no puede hacerlo tomar agua". Entonces la persona tiene que estar consciente de que "le corresponde tomar agua". El gobierno tiene todos estos recursos que son recursos nuestros, y que debe invertirlos a nombre nuestro, responsablemente, porque, una cosa que surgió en el foro, es que entre el año 2007 y el 2025, habrá 29 mil millones de excedentes del Canal. Esto es una tonelada de dinero. Si se invierte bien esta puede ser una de las herramientas que nos ayude para hacer la transición hacia el primer mundo para todos.
JGM: Si se ven a las personas simplemente como objeto bajo el enfoque físico, solamente, entonces intento resolver con dinero cosas que requieren un acercamiento más amplio. Yo soy originario de Puerto Armuelles y cuando yo vivía allí circulaba el dinero por montones. Ahora cuánto le duraba ese dinero a un muellero, por ejemplo. Ni un fin de semana. Eso quiero decir que no es un tema económico solamente, es cultural, tiene que ver con valores, con educación. Por eso decía que hay quererlo con un enfoque integral. Va a ser falta dinero, en efecto. Hará falta infraestructura, poner recursos para educación, alimentación, porque hay niños en desnutrición. Esto requiere dinero, pero el dinero solo no va a resolver este tema. Falta atender a la personas bajo la perspectiva mental, darle las herramientas mentales para que desarrolle. ¿Tendremos o no, en potencia, científicos en nuestras áreas indígenas? Los tenemos que tener. Pero no será efectivo sino creamos las condiciones para que ellos puedan transformarse.
JGM: En todo equipo de trabajo el líder obtiene las conductas que modela y que tolera. Ocurre eso exactamente igual como ciudadanos. Como ciudadanos vamos a obtener las conductas que modelamos y que toleramos. La corrupción en Panamá no es solo un tema del Estado. Corrompe el ciudadano que cuando lo para el policía de tránsito saca dinero para sobornarlo, o el que para obtener cierto favor de un funcionario público. La corrupción no sale de la nada. De hecho, muchas de las personas que están en el sector público vienen del sector privado también. Es un reflejo del país, y seguirá siendo un reflejo en la medida en que nosotros, los ciudadanos, no juguemos nuestro roll de liderazgo. Pero si yo como ciudadano soy parte del clientelismo político. Hemos visto en una encuesta reciente cómo votan los panameños y por qué se inscriben en partido políticos. La mayoría no está pensando en principios sin en qué le toca.
La propuesta es comenzar en nuestra área de influencia. Por mi mismo, por mi familia, en mi empresa, con mis clientes, con mi comunidad, en los diferentes ámbitos donde yo tengo influencia. La persona preactiva pone toda su energía donde tiene poder de influencia. No gasta energía quejándose, criticando y haciendo cosas que esta fuera de su influencia.
Yo creo que nosotros necesitamos aprender cómo funciona la democracia, porque lo que tenemos es "cierrecallecracia". Necesitamos aprender a dialogar, primero buscar entender para luego ser entendidos. Necesitamos asegurarnos de que construimos esa capacidad de diálogo, entre nosotros. Vivimos en una casa: papá, mamá, niños. Qué van a hacer sino se dialoga, sino se comunican. En el momento en que nos demos cuenta de esto, nos daremos cuenta de que nos debe importar el que está al lado, que tenemos que ayudarnos y sobre todo escucharnos, y esto, aparte de que es lo correcto, es lo inteligente. Sabe lo que ocurre si a mí no me importa el niño que hoy mismo está sin oportunidad, ese niño puede ir por un mal camino y convertirse en un criminal que afecte el futuro del resto de los niños que viven en nuestro medio. Eso requiere que nos ayudemos los unos a los otros.
Nada justifica que haya pobreza en Panamá
Lo que no queremos es pobreza. Queremos ir hacia la prosperidad y darle el giro positivo, pero pensamos que atender los temas de pobreza requiere que cambiemos la forma de pensar. Panamá es un país próspero que tiene gente pobre; un porcentaje alarmantemente alto. No hay ninguna justificación; mucho menos en el momento en que estamos viviendo. No solo me refiero al país, sino al cambio de Era. No hay ninguna justificación para que tengamos personas pobres. Este debería ser un país de oportunidades para todos.