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Nadadores listos para la partida


Unos 28 nadadores inscritos hasta ayer, se encuentran preparados, sólo esperando la partida que arranca a las 10:00 a.m, para ver acción en la 49 versión de la Vuelta Acuática a Colón que tendrá un recorrido de 3.8 millas náuticas en la bahía de Limón, bordeando la isla de Manzanillo.
De acuerdo a los organizadores, la justa tendrá representantes de República Dominicana, El Salvador, Puerto Rico, Venezuela, Ecuador, México, Perú, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Colombia, Costa Rica y Panamá.
Conocedores en la materia en esta versión podría surgir un nuevo campeón, porque de acuerdo a los entrenamientos que realizaron el viernes, se pudo apreciar una buena forma en el desempeño del representante de República Dominicana Kamel Tejeda, que participa por primera vez en este tipo de eventos, fuera de su territorio.
De igual forma a los informes obtenidos por una fuente que vio los entrenamientos de cerca, el nadador de Colombia es otro prospecto que dará dura batalla con la finalidad de ganar el título.
Por su parte, la actual campeona femenina, Rosita Tapia, de Ecuador, pareciera que no tendrá próblemas en revalidar el título, ya que no se ve competidora que le haga frente con el tiempo realizado el año pasado, que se convirtió en un nuevo registro.
La representación panameña que se inscribió a última hora con excepción de los anfitriones de la vuelta, tratará de meterse entre los primeros diez competidores.
Cabe señalar que los nacionales en los últimos siete años, no han podido arrebatar el triunfo a los foráneos.
El año pasado el primer canalero en llegar a la meta fue Edward Lebedev con tiempo de 53:04, ocupando la octava posición de la general, el segundo anfitrión en llegar fue el colonense Yavec Romero terminando en 54:12, apuntándose la décima posición en el grupo. La tercera posición de los nacionales fue de Sergio Osorio con 1:02:06, ocupando el decimooctavo lugar.
Semblanzas: ¿En que aspectos debe centrar el Estado sus esfuerzos para combatir la pobreza?
RAdeG: En mi concepto Panamá lo que necesita es educación y salud. La educación, desgraciadamente, ha sido muy descuidada y se nota por todas partes: desde el deterioro físico de las escuelas y los hospitales, la deserción escolar, las madres adolescentes, los niños que trabajan. Un conjunto de problemas que demuestran la falta de educación que tenemos. Es necesario despertar en los niños el deseo de estudiar y aprender. Y la salud va cerca, porque si esos niños no tiene salud, no pueden estudiar.
Semblanzas: La pobreza en Panamá hace que una gran cantidad de estos niños no tengan cobertura educativa ¿Debe el estado panameño aumentar su presupuesto para dar una mayor atención a esos niños que quedan por fuera del sistema?
RAdeG: No es tanto cuestión de presupuesto sino cómo se reparte. Obviamente se está gastando mucho dinero en cosas que no tienen permanencia. A los niños se les da una educación muy superficial, no se les enseña a ser ciudadanos, a ser miembros de una familia, a afrontar el mundo que les espera. Los niños se levantan sin responsabilidad hacia su familia y su Patria, y la mayoría de los padres le transfieren su responsabilidad a las madres. Es un cuadro que genera un problema básico; el niño sin estabilidad, una condición importante para adquirir conocimiento.
Semblanzas:¿Ayudaría en algo incrementar los programas de alimentación en las escuelas?
RAdeG: Si lo creo, porque tenemos mucha pobreza, y son demasiados los niños que van a las escuelas con el estómago vacío
Semblanzas: En ese camino puede la empresa privada reforzar los esfuerzos oficiales?
RAdeG: Ha habido a través de los años muchísimos sectores de la empresa privada que se han ocupado de problemas de esta naturaleza, pero ¿qué pasa? Que el Gobierno abandona los proyectos, suelta su responsabilidad. Yo hice trabajo voluntario durante muchos años en el Hospital Psiquiátrico Matías Hernández, y mientras más hacíamos menos apoyo daba el gobierno. Creo que la empresa privada tiene responsabilidades que cumplir con la sociedad, y debemos preocuparnos pero tiene que ser coordinado y la responsabilidad primaria es del Gobierno.
Semblanzas: Cifras oficiales revelan que un alto porcentaje de jefes de hogar no superan el tercer grado de primaria ¿Cree Usted que el Estado panameño trata bien a la familia?
RAdeG. Es bastante obvio que el Estado no atiende lo que debe o lo que le corresponde. Es un problema viejo. Pero existe una sensación de paternalismo exagerado y se escucha todo el tiempo como se le exige al gobierno que cumpla ciertos requisitos. Al gobierno le corresponde, pero la comunidad debe responder. Hay un grado de responsabilidad de los padres, las maestras y los alumnos, y esas tres responsabilidades en conjunto pueden llevarnos a una buena educación, pero no es cierto que la responsabilidad sólo sea del gobierno. En mí concepto hace falta mucha educación cívica. El ciudadano parece creer que está para recibir solamente. Hoy estamos en un auge de derechos humanos, pero rarísimas veces escuchamos sobre los deberes que conllevan esos derechos humanos. Dónde están los deberes de los niños de cuidar la escuela, no destruir el mobiliario, los parques, etc; los deberes de los padres de no irrespetar a los maestros, de dar buenos ejemplos.
Semblanzas: ¿Y cómo evalúa el comportamiento de nuestra juventud?
RAdeG: Creo que debe desarrollar más su salud mental y física. Tengo la impresión que hoy día la juventud no tiene sentido de PATRA. No hablan de la Patria, de lo que van a hacer más tarde por su país. Eso en mi concepto viene de la ausencia de una educación cívica. El joven de hoy debe tener más respeto por las leyes establecidas. Nuestro sistema debe enfatizar más en la educación cívica, y muchísimo más en la educación de familia. Que padres e hijos se sientan parte de un grupo que es de ellos y se defienden y ayudan los unos a los otros, para convivir en armonía. Ese es un vínculo que se está perdiendo porque la juventud pasa demasiado tiempo fuera del hogar o dedicada a nuevos equipos tecnológicos que aun cuando expresan el progreso de la humanidad, tienden a fraccionar a las familias. Pareciera que estamos ante un sistema que nos deshumaniza.
Semblanzas: ¿Cómo ve en ese contexto la violencia intrafamiliar, la agresión contra las mujeres?
RAdeG: Vuelvo a la integridad y el respeto familiar. Si la evolución de esa familia se produce con un respeto del padre hacia la madre, y de esta hacia su cónyuge, es muy poco probable que se reproduzcan cuadros de violencia intrafamiliar. Lo que creo que pasa es que hay una violencia continua que conspira contra la unidad familiar, y la televisión y el cine por ejemplo nos acostumbra a escenarios cada vez más violentos, y de manera mucho más constante. A veces quisiera ver una película “tonta”, de flores, del mar, de ceñimientos lindos, pero no, siempre son violentas y negativas, y en las de detectives y delincuentes, los primeros son unos tontos, y los segundos los más vivos. Y en los temas de las películas de familia, los tontos son los padres, los vivos vienen de afuera a resolverles los problemas, y se justifican las faltas de respeto de los niños hacia los padres. Son temas dañinos que los niños no comprenden todavía pero los copian.
Semblanzas: Panamá libró una intensa lucha durante todo el siglo XX por la recuperación del Canal y su soberanía ¿Cómo evalúa Usted esta lucha y la recuperación final de nuestra soberanía y del canal mismo?
RAdeG: La hicimos con el máximo de esfuerzos de muchísimas generaciones y al final tuvimos un mínimo de traúmas, porque el traspaso no puede haber sido más armónico. No han existido mayores problemas, con lo que demostramos que los panameños podemos hacer bien las cosas si nos lo proponemos. El problema que tenemos es que con mucha frecuencia no nos importa cómo las hacemos. En lo administrativo pienso que vamos muy bien, y ojalá continuemos así; sobre todo no mezclar la política con el Canal; dejarlo totalmente independiente de ella, lo que no quiere decir que no nos interesa la vía , sino que lo ponemos a salvo de una inquietud que en otros momentos y otras etapas a veces produce situaciones irregulares, y no creo conveniente someter el Canal a esos vaivenes de la política criolla.
No se pueden situar los señalamientos de Rosario Arias de Galindo en el exclusivo plano de los observadores. Esa es sólo una parte. Cierto es que sigue con atención de lince lo que transcurre en el Panamá de hoy, pocos parecen mejor informados que ella, pero como ayer insiste en completar sus planteamientos con acciones cotidianas, siempre en busca de algo que hacer, con qué contribuir. Es sin duda su mejor manera de seguir siendo parte activa del país en el que cree, con el que ha soñado, por el que ha peleado y por el que sigue colocando, uno sobre otro, los ladrillos con que ha sido construido.


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151378
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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