Rafael Nadal, segundo favorito del torneo, ganó ayer el duelo español a Fernando Verdasco por 7-6(5), 6(4)-7 y 7-6(9) en la tercera ronda del Masters 1000 de Cincinnati, Ohio (Estados Unidos), en gran medida por los múltiples errores del tenista madrileño, que no ha podido ganarle nunca.
El partido, que duró tres horas y treinta y ocho minutos, fue una oda al error, pues ambos jugadores fallaron en múltiples ocasiones y el más afectado fue Verdasco, quien pese a su ímpetu por atacar al rival se mostró inconsistente y no pudo capitalizar varios puntos importantes.
Con Nadal lejos de su habitual nivel y con molestias en los dedos al golpear de revés, que también le aquejaron durante el partido pasado ante el francés Julien Benneteau, tras sufrir una quemadura al sostener un plato caliente, Verdasco se lanzó al ataque y mostró buenas hechuras en los juegos iniciales del primer set.
La tónica del encuentro giró en torno del intercambio de bolas altas mediante golpes cruzados, cuestión que tardó en controlar Nadal, pues Verdasco lo forzó a jugar muy atrás e incluso lo tuvo 3-1 en la primera manga, pero sus errores en tiros permitieron que el balear levantara el marcador.