Rafael Nadal culminó una temporada de admirable resurgimiento con una gran exhibición frente a Kevin Anderson y conquistó ayer su tercer título en el Abierto de Estados Unidos y la 16.ª corona en un Grand Slam para el tenista español, que ha mostrado una ambición infinita.
Con un despliegue sistemático, Nadal abrumó a 6-3, 6-3, 6-4 a un oponente que hacía su debut en la final de un slam.
"Es increíble todo lo que ha pasado este año", dijo Nadal al dirigirse al público en una ceremonia de premiación en la que se mostró un video con las 16 consagraciones de Nadal en los slams, incluidas dos en Wimbledon y una en el Abierto de Australia.
"Tengo que dar las gracias a la vida por esta oportunidad, a mi familia y a mi equipo", señaló Nadal.