El español Rafael Nadal, campeón de Roland Garros, reconoció hoy en el All England Club a dos días del comienzo de Wimbledon, que ganar este torneo, su preferido, "sería la bomba".
Tras demostrar en los últimos meses que es indiscutiblemente el tenista del momento en tierra batida, el de Manacor admitió que cambiar de superficie supondría un nuevo reto.
"Aquí no es fácil adaptarse, pero ahora me estoy sintiendo mejor en hierba", comentó.