El tenista Rafa Nadal, abanderado del equipo español en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, consideró que sobre el riesgo de contagio del virus zika "se ha creado un estatus de miedo alejado de la realidad".
Nadal, que recibió de parte del Govern balear una insignia en reconocimiento de su condición de olímpico, resaltó que él pasó dos meses en la sede brasileña de los Juegos sin ningún tipo de consecuencias.
"Estuve en febrero e hice vida completamente normal", dijo el tenista mallorquín, que se recupera en su ciudad, Manacor, de una lesión de muñeca que arrastra desde finales de mayo, cuando se vio obligado a abandonar el torneo de Roland Garros.
"No me pasa por la cabeza no estar en Río", manifestó al ser preguntado por sus expectativas de recuperación.