Más seguridad y mejorar su derecha serán dos aspectos que buscará enderezar el español Rafael Nadal para solventar con éxito su duelo de mañana jueves frente al estadounidense Robert Kendrick, 237 del mundo, un rival totalmente desconocido para el bicampeón de Roland Garros.
El azar obligará al doble campeón de París a batirse frente al tenista norteamericano, del que, dice, no tiene datos.
Si ante Bodnavovic, un hombre que accedió al cuadro grande por cortesía de la organización del All England Club, Rafael se mostró descontento con cómo le respondía su derecha, prometió mejorar su pegada para la segunda cita de Wimbledon.
Nadal confesó que pese a solventar el primer escollo del torneo más prestigioso de hierba en tres sets, tuvo "dudas" y reveló que no había jugado con demasiada seguridad.