El "maestro" de la tierra dio un paso de gigante en la pista 2. Le arrancaron dos sets; se negó a amilanarse ante el revés letal del ruso Mikhail Youzhny y desempolvó el que ha sido el "mejor tenis sobre hierba" en su corta, pero prodigiosa carrera. Y además, esgrimió su saque más rápido en lo que va de Wimbledon, a 130 kilómetros por hora.
El 4-6, 3-6, 6-1, 6-2 y 6-2 en 3 horas y 4 minutos que remachó contra el moscovita sin que hiciera falta recurrir a las lonas verdes ni una sola vez fue coser y cantar en comparación con el maratoniano duelo de segunda ronda que disputó contra el sueco Robin Soderling. Aquel duró 5 jornadas agónicas y dejó a Nadal exhausto.
Ayer, con permiso del clima británico, pudo cerrar "una victoria muy importante" en 3 horas y 4 minutos.
Nadal ha alcanzado la ronda de cuartos en los últimos seis Grand Slam y se convirtió, junto a Roger Federer, en el único de los jugadores que lo consigue. Además, el tenis español tiene por primera vez a dos representantes -junto a Juan Carlos Ferrero- en el cuadro masculino en esta ronda en la misma edición de este torneo.
Y ante Youzhny supo esgrimir "su mejor tenis en hierba" al igual que un esquema con el que rehizo su juego y que empleará contra el próximo rival. Algo que planea repetir hoy.
Los caminos de Nadal y Berdych se cruzaron en cinco ocasiones: dos en el año 2005, en Cincinnati, donde se impuso el checo y en Bastad, donde lo hizo Nadal; se vieron en el 2006 en Toronto y en Madrid, encuentros que se saldaron con la victoria del checo y donde se produjeron desavenencias entre ambos jugadores y en el 2007 en Montecarlo, donde se impuso el tenis del español.