Deportes

Nadando hacia la nada


Problemas, crisis, desorden. La Federación Panameña de Natación (FPN) se debate hoy entre el pesimismo y la mediocridad.

En la natación local, enferma de muerte, se percibe a leguas cierto aire de egoísmo, prepotencia y mezquindad por parte de algunos padres de familia (federados parte de ellos) que, estoy seguro, no les gustaría que les hicieran a sus hijos las maldades que ellos les hacen a los de otros.

La crisis está allí, latente, los directivos de la federación hacen como que no la ven. Esta crisis se ve reflejada en el bajo nivel competitivo de los atletas del patio a los cuales, en vez de dárseles facilidades, se les ponen obstáculos que rayan en la estupidez.

 

Con la retirada de la sirena Eileen Coparropa, la natación se ha quedado con las manos vacías, perdida, secuestrada por un puñado de tercos que en vez de hacer la paz, se empeñan en hacer la guerra.

La natación es una disciplina que busca promover la amistad. Aquí he observado que hay padres hipócritas, hablan de lograr mejoras en este deporte, pero callan ante las injusticias a la hora de proteger los intereses suyos y los de sus vástagos.

No hay solidaridad en la natación nacional: algunos padres velan sólo porque sus hijos reciban beneficios... los otros, mientras tanto, que se jodan.

 

Así va la natación, nadando hacia la nada.


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392201
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América