El sábado 23 cumplirá 70 años, pero no cambia. “Pelé” no solo despotrica contra Maradona, su enemigo del alma, sino que se las agarra, ahora, con el legendario Alfredo Di Stéfano, y algunas otras figuras del fútbol universal.
Nacido en Três Corações, Brasil, el campeón “Pelé”, seudónimo de Edson Arantes do Nascimento, está perdiendo el respeto de los aficionados, al hacer gala de su pésima puntería verbal, contra los que son figuras emblemáticas del deporte más popular a escala mundial.
Émulo de Leonidas Da Silva, de Arthur Freindenreich, de Garrincha, Mário Zagallo, Didí, Vavá, Nilton Santos, Djalma Santos, Rivelino, Tostão, entre otros, estos futbolistas brasileños no tienen nada que envidiarle en cuanto a quiénes son los mejores, en el ámbito del balompié.
“Pelé” es un buen jugador, pero en el planeta fútbol también lo es Labruna, Cruijff, Beckenbauer, Schiaffino, Platini, Zidane, Messi, Forlán, etc.
“Pelé” es grande, pero no el mejor. Como no lo es Maradona. Y todos, a la vez, tienen algo que los otros no tienen.
Deben ser los catedráticos del fútbol, los entendidos en esa materia, quienes griten a voz en cuello, quién es el mejor, y no Edson Arantes do Nascimento quien salga a los periódicos, la radio y la televisión, a gritar: “El mejor soy yo”. El narcisismo no es para los ídolos.