Chorrillo sacó tres valiosos puntos que le sirvieron para clasificar por primera vez a una final del fútbol femenino de ANAFUFE al golear 5-2 a Once Universitarias (ULACIT), en el estadio Bernardo "Candela" Gil.
Yisbel Callender en dos ocasiones, Raiza Gutiérrez, Lucresia Bush y Kendra Chavarría, anotaron por las ganadoras, mientras que Amarelis De Mera y Raiza Romero, descontaron por las Universitarias.
En La Chorrera, Navy Bay se adjudicó los tres puntos por abandonó de San Martín, cuando a los 10 minutos le expulsaron a Diana Valderrama.
"Es que en esos tiempos no había televisión", dijo ella entre carcajadas, para luego destacar los fuertes nexos fraternales que han unido a todos sus hermanos, y la creatividad con que los alimentaba su madre.
Calle 12 Santa Ana, y sobre todo Pueblo Nuevo, entonces algo así como "el interior de la República", fueron los escenarios de su niñez, en un ambiente sano que confirma al profeta cuando afirmaba que "la felicidad está en el campo, no en la ciudad".
De la escuela primaria República de Guatemala rememora a su maestra Inés Boza, aquella que con los diez reglasos por cada falta ortográfica la convirtió en una devota de la escritura correcta porque -recuerda divertida- "la letra con sangre entra".
Quienes la conocieron esos años no la imaginaban siquiera como una futura profesional de las Ciencias Políticas, porque si en algo se destacaba era en los deportes. Nadie podría pensar que la short stop de la liga se sofbol de Santa Rita ocuparía cargos tan destacados como funcionaria pública, y menos con su pequeño tamaño y su menuda figura, pero ella aclara que "era muy buena en el campo corto".
Decidirse por el Derecho fue un proceso que enfrentó entre otras cosas la tradición de un país machista donde a las mujeres se les tenía reservada como profesiones el magisterio, la enfermería, o el sector comercial.
Del Liceo de Señoritas pasó a la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, y hasta allí llegó la tradición, y la participación en las organizaciones estudiantiles fue perfilando su carácter.
Fui dirigente de la Asociación Federada de la Normal -indica- y, en 1952, después que el entonces ministro de educación Ruben Darío Carles (padre) expulsa, de la dirección, por razones políticas, al profesor Vicente Bayard P, hice parte de la dirigencia de un movimiento que se saldó con la expulsión de ocho estudiantes, cinco varones y tres mujeres, yo entre ellas.
Antes habían cesado del colegio a profesores destacados como Ligia Acuña, Eduardo Grau, Carlos Francisco Changmarín y Ángela Arrue, hoy Vicerrectora de la Universidad del Istmo.
Un breve tiempo y, quizás por sus actividades deportivas, ingresa a la Escuela de Educación Física, adscrita entonces la Facultad de Humanidades, pero seis meses más tarde se convence que su futuro está en las Ciencias Políticas y en 1955 se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá.
De una promoción de 70 estudiantes, sólo nueve eran mujeres. Al final sólo diez se graduaron, y ella fue la única dama de un grupo en el que figuraban Carlos Vásquez, padre del actual presidente del Colegio Nacional de Abogados, Ricardo Alonso Rodríguez , Modesto Justiniani y Arquímedes Barrios, entre otros.
Con más de 40 años de casada, elogia el apoyo que ha recibido de su compañero, Manuel Roy Fletcher, y de sus hijos Alexis Alberto y Rogelio.
Se trata de un fenómeno social que debe ser identificado y perseguido, y los responsables deben pagar, afirma y explica que no se trata sólo de sentencias sino del reforzamiento de valores y de la vocación de servicio.
Pero pese a los esfuerzos oficiales y cívicos, existe una percepción generalizada de un incremento en este tipo de prácticas, le señalamos y responde que "en el caso de la corrupción debe desaparecer la ambivalencia".
"En la identificación y persecución de la corrupción, la legislación panameña es muy débil" -asevera- y añade que hay que definir más directamente las figuras "para que la ley no permita el desvío de lo que debe ser una buena investigación, porque en este país lamentablemente son los pobres los que están en las cárceles, no los monos gordos, ni los de cuello y corbata, ni los que incurren en enriquecimiento ilícito".
De manera integral aboga por el reforzamiento de valores, por ejemplo, en el sector público, para que ciertos funcionarios dejen de percibir los cargos como de propiedad personal, y superen la discrecionalidad absurda y abusiva.
Alma es actualmente la Secretaria Ejecutiva de la Oficina Gubernamental Anticorrupción, una instancia desde la cual, como en otras, ha empeñado esfuerzos en la defensa de la cosa pública, mediante la promoción de valores. Sabe, también como en otras responsabilidades, que no es una tarea fácil, pero que podría ser mejor con el concurso de una sociedad, que parece más empeñada en la crítica que en las soluciones.